Yo también tengo miedo…y un plan

Por Inversor Millennial

¡Hola a todos!

Normalmente publico una vez al mes, pero estas dos semanas han sido tan intensas como 12 meses y quería compartir un poco cómo va todo, así a modo de auto-terapia 🙂 Ya me dejaréis en los comentarios cómo os sentís vosotros. 

Miedo

Tengo miedo. No lo voy a negar. Comencé el mes aplaudiendo las caídas del mercado como una forma de comprar más barato y como inversor a largo plazo era motivo de celebración. Veíamos el virus como algo lejano que “tampoco era para tanto” y de repente todo se disparó. 

Desde el martes estoy con mis dos peques (de dos y tres años) y mi mujer en cuarentena en casa y los dos llevan con fiebre alta y mocos varios días. Nosotros asintomáticos por ahora, pero preocupados por cómo evolucionará la salud en casa, y también preocupados por nuestros mayores, nuestros padres. Esperemos que no sea nada, cada uno se quede en casa y esto pase cuanto antes. Eso es lo realmente importante.

 

Miedo
Imagen de canguelo…

Adicionalmente me preocupa mucho el impacto que este parón mundial tendrá en la economía: ¿nos enfrentamos a una recesión de años de duración? Me preocupan todos los autónomos y PYMES que cerrarán y la pasarán canutas…y todos los empleados que irán detrás. En sólo unos días ya tengo dos familiares cercanos (un hermano y una cuñada) en casa con un ERTE y esto es sólo el comienzo. Todas las empresas que estén endeudadas y sin flujo de caja sólido tendrán que recortar plantilla o cerrar, y eso incluye a mi empresa. De repente veo que existe la posibilidad de que el de Febrero haya sido mi último sueldo. 

Un plan de contingencia

A pesar del miedo, también tengo un plan, al menos en el frente financiero, que es de lo que va este blog. Este blog me ha ayudado a dejar por escrito mis ideas, mi plan, mi estrategia de finanzas personales y el ponerlo delante de la comunidad ha hecho que reciba muchos comentarios que me han ayudado a solidificarlo. Y os estoy muy agradecido por ello.

¿Cómo afrontaré tiempos complicados como los que vienen?

Lo primero es el paro, y cuento con ello en caso de que me falte el trabajo, pero ya sabéis lo pesado que soy con la importancia del fondo de emergencias…ahora me alegro más que nunca de tenerlo.

Como plan A de contingencia ahí está, para cubrir aproximadamente 6 meses de gastos. Luego está como plan B mi cartera de crowdlending, donde tengo una parte en préstamos a corto plazo, que de necesitarlo me darían 4 o 5 meses extras de gastos. Hasta ahí no tendría que tocar mi enrojecida cartera de fondos, que sería el plan C. 

No hay que ponerse extremadamente negativos, pero en estos tiempos de incertidumbre sanitaria es necesario haber planeado el escenario de fallecimiento en caso de tener deuda hipotecaria teniendo hijos. ¿Qué pasaría con mi hipoteca si yo y/o mi mujer muriéramos? Se comerían la deuda con patatas mis hijos, así que el tener un seguro de vida que cubra ese escenario es clave en mi caso. 

Y mantener el rumbo: esperanza

A pesar del pánico en la calle y los mercados, que hace que muchos inversores salgan corriendo vendiendo a mal precio las carteras de inversión que tanto les ha costado crear, sé que mientras siga teniendo ingresos mi deber como inversor a largo plazo es no vender baje lo que baje y seguir haciendo aportaciones cada mes, independientemente de las noticias de fin del mundo.

Tengo esperanza. Cuando se recuperen las cosas y nos recuperaremos, como siempre lo hemos hecho, cada aportación hecha en estos momentos valdrá oro, así que ese es el plan: mantener el rumbo, reforzar el fondo de emergencias y seguir con aportaciones automáticas a los fondos indexados. 

Cuando nos recuperemos de esta dentro de un tiempo, habremos salido reforzados, habremos madurado y seremos algo nuevo, algo diferente y mejor. Aprendamos.

Bueno, no me voy a enrollar más: solo quería compartir mis preocupaciones y mis miedos con vosotros como auto-terapia. Solamente escribiendo este artículo ya me siento un poco mejor y espero que le sirva a alguien ahí fuera que esté también preocupado. 

Un abrazo muy fuerte en estos tiempos complicados,
Inversor Millennial