Una tormenta de mierda

Por Inversor Millennial
Tormenta de mierda

Hay veces que la vida te sorprende con una tormenta de mierda: momentos en los que parece que todo lo que puede ir mal, va mal. 

Yo he pasado por varias de estas tormentas, de diferente intensidad, y sé que vendrán más: ¡cosas de la vida!

La mayor tormenta fue el combo nacimiento de bebé, amenaza de impago del salario, subida del alquiler y bajada del sueldo de mi mujer. Pero ésta no ha sido la única: derrama de la comunidad, una demanda, avería en el coche, inundación en el piso, incendio en los alrededores de mi casa, caldera estropeada… hay veces que las cosas se tuercen ¡y mucho!. 

Por eso de tener un blog donde cuento mis miserias y cuestiones financieras personales, mucha gente me escribe porque quiere meterse a explorar el tema de inversiones (en bolsa, en fondos indexados, en crowdlending…) y me preocupa mucho que antes no hayan hecho los deberes. 

Querer lanzarse a explorar el mundo inversor es totalmente normal, porque es ilusionante, un reto, emocionante… pero antes hay que protegerse de las tormentas de mierda que (¡tenlo claro!) llegarán. 

Estas tormentas traen consigo todo tipo de retos psicológicos de los cuales no me siento capacitado para hablar, pero en la vertiente puramente económica, la forma de protegerse de ellas es a través del fondo de emergencias.  Es clave tenerlo bien cerrado antes de plantearse otros movimientos. 

Este fondo será un dinero que tienes accesible para caso de emergencias, pero separado de tus cuentas habituales para que no tengas tentación de usarlo en algún gasto no urgente (vacaciones, tele nueva…). 

Tras tener claro el concepto, me suelen hacer siempre las siguientes preguntas

¿Cuánto dinero debo tener guardado?

Depende de la estabilidad de tu vida. Si eres funcionario soltero, o funcionario con pareja con ingresos estables y además tienes la casa pagada, con dos o tres meses de gastos vas de sobra.

Si eres autónomo, único ingreso en la casa, hipoteca y varios hijos, el fondo de emergencias debe ser bastante mayor. Por regla general entre 6 y 12 meses de tus gastos mensuales. 

¿Dónde guardo ese dinero? 

No te preocupes por que ese dinero de más o menos rentabilidad. Realmente no importa. Ya harás crecer tu dinero después de haber cubierto este fondo.

De hecho puedes tener una parte en metálico en casa, en una cuenta de ahorro de tu banco habitual, o en alguna de las cuentas de ahorro gratuitas de bancos como EVO, ING o MyInvestor. Pero realmente no es relevante dónde, ni cuánto te den – ahora mismo los rendimientos son de risa – , sino que esté a mano en caso de problemas.

En definitiva, no te preocupes por los detalles “técnicos”, sino por construir cuanto antes un fondo que te proteja para cuando vengan mal dadas, y eso te hará llevar una vida mucho más serena que la de todas aquellas personas que tristemente viven al límite: a tan sólo una paga de la pobreza.

¿Y tú qué opinas? ¿Tengo una mala suerte extrema o has pasado por tormentas de mierda similares a las mías? ¿Crees que es una exageración o que es una buena práctica que todos debemos llevar a cabo antes de empezar a invertir?

Espero haber sido de ayuda
Un abrazo,
Inversor Millennial