¿Tiene sentido amortizar deuda?

Recientemente hemos tenido una apasionante discusión en twitter sobre amortización y la cosa daba para mucho, así que quería dejar mis reflexiones en el blog, que para desarrollar una idea es más cómodo que en la red social. La discusión era si tenía sentido o no amortizar el pago de la deuda. 

amortizar deuda

¿Amortizar? ¿Qué es eso?

¡Arrancamos! Amortizar es pagar anticipadamente tu deuda. Cuanto antes la pagues, menos intereses pagarás y antes serás libre de usar tu dinero como quieras. Cuando amortizas, generalmente puedes elegir acortar el tiempo restante o la cantidad a pagar cada mes. 

No toda la deuda es igual 

Cuando hablamos de deuda lo hacemos de forma general, pero no toda deuda es igual.

Hay mucha diferencia según su tipo de interés (entre el 1% TAE de algunas hipotecas y el 1000% TAE de algunos préstamos al consumo hay un abismo), su duración (entre 30 días o 30 años) o su uso (deuda para el dentista, un coche, vacaciones, reformas o una casa, o para inversión). Legalmente hay también diferencias: las hipotecas de antes de 2013 pueden desgravar impuestos, así que también hay que meterlo en la ecuación. 

Se suele hablar de deuda “mala” (la que es cara y con condiciones muy agresivas en caso de impago) y deuda “buena” (la que es barata, con flexibilidad y que se puede usar para generar más riqueza).

Según el tipo de deuda tendremos una estrategia diferente. 

Si tengo dinero disponible, ¿amortizo?

Lo principal que quiero destacar es que amortizar es una acción para tiempos en los que no estés en “modo supervivencia”. Es decir, si tus ingresos peligran y no tienes un fondo de emergencias que te cubra, no tiene sentido amortizar, ya que si las cosas se tuercen estás en quiebra y con tu deuda a cuestas. 

En esta situación se pagan los mínimos cada mes y todo extra que se ingrese o ahorre será para un fondo de emergencias que te cubrirá en caso de problemas (pandemias, paro, enfermedades, etc). Yo este fondo lo tengo en MyInvestor, que me dan un 1% anual.  

Si ya tienes ese frente cubierto y tienes dinero disponible cada mes, lo siguiente será evaluar qué hacer con ese dinero extra: ¿lo gasto, lo ahorro, amortizo o invierto?. 

Aquí es donde entran las casuísticas de cada persona, que son un auténtico mundo: por eso se llaman finanzas PERSONALES. 

Psicología VS matemáticas

Este es uno de esos casos en los que las decisiones no se suelen tomar por criterios puramente matemáticos, sino que entran en juego cuestiones psicológicas como el miedo, la aversión al riesgo o el deseo de independencia. Hay gente que no puede dormir si debe dinero (¡a mi me duele pensar que estaré pagando mi casa durante los próximos 30 años!) y otros a los que le da absolutamente igual. 

Lo que dice el corazón

Ya salía en la Biblia, “El pobre trabaja para el rico; el que pide prestado, se hace esclavo del prestamista.” (Proverbios 22, 7) y este es un sentimiento muy extendido. La sensación de que uno es esclavo del banco y que en realidad te pueden echar de tu casa en cuanto dejes de pagar religiosamente hace que muchos odien el concepto de deber dinero durante 30 años. Imaginarse camino de la jubilación aún pagando la casa es algo que impone una gran carga emocional que nos impulsa a eliminar la deuda cuanto antes. 

Vivir en tu propia vivienda sin la carga de los pagos mensuales suena genial, y tener todo el sueldo para tus proyectos y planes parece el camino que uno debería seguir cuanto antes. 

Lo que dice la razón

La razón dice que si puedes obtener más rentabilidad invirtiendo el dinero que el que pagas por la deuda, no debes amortizar. Es decir, si tienes 10.000€ e invertidos puedes conseguir por ejemplo una conservadora rentabilidad media del 5% anual, si el interés de tu deuda es menor (pongamos un 2%), es mejor invertir el dinero que amortizar, ya que el dinero que ahorras es menor y al final del plazo de pago de la deuda tendrás un dinero que ha crecido a mejor ritmo año tras año. 

Otro cantar sería si la deuda fuera al 10% TAE por ejemplo, muy difícilmente tus inversiones crecerán a ese ritmo año tras año, por lo que mejor amortizar la deuda cuanto antes y empezar a invertir luego, cuando no tengas que pagar las letras de la deuda. 

Un ejemplo

Pongamos escenarios reales de un crédito al consumo para hacer una reforma al 9,7% TAE y una hipoteca de 150.000€ a tipo fijo al 2% TAE a 30 años. 

  1. Crédito al consumo de ING: 50.000€ al 9,7% TAE a 8 años. Cuotas de 740€/mes. 
  2. Hipoteca: 150.000€ al 2% TAE a 30 años. Cuotas de 605€/mes. 

Imaginemos que tenemos 1000€ ahorrados. Podemos guardarlo en una cuenta de ahorro al 1% anual, amortizar deuda o invertir. 

Ahorrar

Si lo guardamos, tenemos cash disponible en caso de pérdida de trabajo, problemas futuros. Actitud conservadora, aunque esos 1000€ irán perdiendo valor año tras año por la inflación.

Amortizar

Si amortizamos el crédito al 9,7% TAE, ahorramos 265€ de intereses y dos meses de condena, que liberarían 1480€ (dos cuotas). Total: 1745€ de “beneficio” en 8 años.

Si amortizamos la hipoteca al 2% TAE, ahorramos 814€ de intereses y tres meses de condena, que liberarían 1815€ (tres cuotas). Total: 2629€ de “beneficio” en 30 años.  

Invertir

Si invertimos en un fondo que tenga una rentabilidad del 5% anual

  • Total: 1490€ de beneficio en 8 años. 
  • Total: 4467€ de beneficio en 30 años.

Como véis, a corto plazo y con tipos altos, la inversión no merece la pena contra la amortización, pero a largo plazo y tipos bajos, la amortización tiene mucho menos sentido numérico que la inversión. 

Además, esto es si amortizamos hoy de una vez, pero imaginad que tenemos 100€ extras cada mes ¿cuál es la diferencia entre invertir esos 100€ o amortizar deuda con ellos? Es una interesante cuestión a calcular también.

Recomiendo mirar la “Additional payment calculator” para hacer los cálculos de cuánto ahorrarías y el “Compound interest calculator” para ver cuándo ganarías invirtiendo. 

Certeza contra esperanza

A la hora de comparar amortización e inversión hay otra diferencia clave: con la amortización ASEGURAS el ahorro (sabes de antemano cuánto tiempo y dinero ahorras), mientras que con la inversión ESPERAS un rendimiento. 

Ya sabéis que yo invierto en fondos indexados a través de Indexa y MyInvestor, y aunque es probable que invirtiendo diversificadamente ganes cuando se invierte a largo plazo, nadie te asegura que en 10 o 20 años tu inversión será positiva: ha habido muchos periodos bajistas en la historia de la inversión. 

Es decir, eso de hacer cálculos con “inversiones al x% anual” es muy idealista y ficticio, ya que no sabemos qué va a pasar: puedes tener años excelentes del 22% o años del -35%. Y eso es otro punto importante a tener en cuenta. 

C. Interruptus: ¿qué puede ocurrir a mitad de tu plan?

Siempre que hago un cálculo de escenarios me gusta ponerme en el peor escenario y me hago esta pregunta: ¿qué pasaría a mitad de plan si se interrumpe porque pierdas tu trabajo, tengas una situación grave que interrumpa tus ingresos, etc? 

  • Caso amortización: tendrás la deuda parcialmente pagada 
  • Caso inversión: tendrás la deuda parcialmente pagada y una cartera de inversión

Si pierdes el trabajo o tienes una situación familiar complicada, en mi opinión estarás mejor en el segundo escenario, y para mi este es uno de los factores clave para decantarme por no amortizar. Cuanto más viejo se es, más difícil es reincorporarse a la vida laboral, por lo que tu cartera de inversión puede actuar como protección adicional mientras buscas cómo ganarte la vida (además del paro y el fondo de emergencias). 

¿Blanco o negro? Gris

Lo bueno de esto, como todo en esta vida, es que está en tu mano elegir tu camino. Ni tienes que tomar una decisión para siempre, ni tienes que ir a los extremos del todo o nada. 

Siempre se puede buscar el equilibrio entre ahorro, amortización e inversión con el que te sientas cómodo. Habrá veces en que te sientas más inseguro y quieras incrementar tus ahorros, otros que vayas a tope con la inversión y otros que prefieras “pájaro en mano” y decidas amortizar. Sé de mucha gente que dedica un porcentaje del sueldo cada mes a ahorro, otro porcentaje a inversión y otro a amortización, así que lo dicho, que cada uno encuentre su equilibrio 🙂

Trucos extra: subrogación hipotecaria y más

Una última reflexión es sobre “trucos” que pueden ayudarte a pagar menos intereses. A nivel deuda de la casa existe la subrogación hipotecaria, que es básicamente cambiar la hipoteca de entidad bancaria para obtener mejores condiciones. Con las bajadas de los tipos de interés muchos bancos ofrecen mejores condiciones y hacer el cambio puede ahorrarte muchos miles de euros en el pago de tu deuda. Es bueno estudiarlo, ya que simplemente moviendo unos papeles puedes evitar pagar miles de euros en intereses. 

Además, para préstamos al consumo hay formas de renegociar deuda, agruparla para pagar menos interés, negociar quitas según la entidad con la que estés endeudado. Estudia la letra pequeña y habla con ellos para estudiar opciones, que muchas veces son interesantes. 

Conclusión y orientaciones generales

Para ir cerrando y como resumen, dejo aquí los criterios por los que me rijo para decidir en este frente:

  1. Antes de amortizar (o invertir), protégete con un fondo de emergencia de unos 6 meses de gastos. Al menos ten siempre entre 5.000 – 10.000€ en una cuenta para emergencias.
  2. Si tus ingresos pueden peligrar en el corto plazo, mejor ahorrar, no amortizar, y seguir pagando los mínimos.
  3. Si tienes deudas al consumo de más del 4% TAE aprox, quítalas de enmedio antes de invertir, cuanto antes.
  4. Si tienes deudas de bajo interés (3% TAE o menos), tiene sentido financiero explorar un mejor uso de tu dinero (inversión).
  5. No todo es blanco o negro a la hora de amortizar: puedes llevar un porcentaje a ahorro, otro a amortización y otro a inversión. Encuentra el punto en que te sientas cómodo. 
  6. Busca trucos para pagar menos: subrogación, renegociación, quitas, rebajas por pago adelantado…

¡Y hasta aquí mi reflexión de hoy!

Me encantaría escuchar tu opinión en los comentarios: ¿amortizas, ahorras, inviertes? ¿eres de los que duerme tranquilo con la deuda o de los que te quema en las manos?

Un abrazo, 
Inversor Millennial

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7 pensamientos sobre “¿Tiene sentido amortizar deuda?”

    1. Sí, mister provin. La he mencionado arriba, y a veces tiene sentido como comentas: cuando vives tan al límite que un dinero extra te puede dar oxígeno rebajando la cuota. Gracias por pasarte por aquí! 🙂

  1. Inversor millenial, me ha gustado mucho tu artículo, como todos. Este es interesante porque afecta a muchos inversores / ahorradores que tenemos dudas que hacer y préstamos hipotecarios por pagar, y así tenemos otra visión que nos puede ayudar a evaluar la situación.
    ¿Y si tienes todo el dinero que debes del préstamo, ya, y lo tienes invertido en una cartera de acciones con dividendos?. Si te encuentras en un momento apurado puedes vender sólo el número de acciones que necesites para tomar aire, no sé.

    Gracias, por tus artículos.

    1. Hola Manuel:
      El que planteas es un escenario interesante al que aspiro a llegar algún día: tener tanto dinero como el que debes pero en una cartera de inversión. Es el mejor caso (quitando el de no tener deudas, jaja). Así, si tienes problemas, puedes tirar de la cartera, y mientras tanto, la cartera sigue creciendo y la deuda reduciéndose poco a poco.
      ¡Un abrazo y encantado de leerte de nuevo por aquí! 🙂

  2. Nosotros amortizamos deuda cada año hasta el maximo desgravable. Reconozco que no he echado las cuentas detenidamente, pero quitarse seis meses de hipoteca al año sienta muy bien.
    Una duda que me surge es…nosotros tambien tenemos nuestro colchon en myinvestor, pero solo da el 1% para los primeros 15000 euros. Nuestro colchon a seis meses es mayor que eso… Donde deberíamos tener ese dinero?

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