Lo que de verdad importa

¡Hola!  Hoy quería compartir con vosotros unas reflexiones

“¿Qué es lo que de verdad importa?” – Últimamente me he estado haciendo mucho esta pregunta. Creo que es LA pregunta. He leído, consultado, reflexionado, sobre ello. 

Varias respuestas posibles, o una mezcla de ellas, y todas dependientes de cada uno: el tiempo que pasas con los tuyos, las experiencias que vives, lo que aprendes y disfrutas, lo que compartes con los demás, la huella que dejas en otros… 

Pero, ¿qué tiene que ver eso con un blog de finanzas, Millennial? Pues nada. O todo. Lo que de verdad importa no tiene nada que ver con el dinero. Pero el dinero te puede acercar o alejar de ello. El dinero es una distracción, un impedimento, una causa de estrés, una motivación, o un medio, aunque nunca un fin. 

Darme cuenta de esto, reflexionando, ha sido una pieza clave en mi maduración personal y en cómo estoy organizando mi vida. Cuando tienes incertidumbre laboral, las deudas te ahogan y muchas otras circunstancias tristemente habituales, el dinero tiene la fea capacidad de expandirse hasta ocupar toda tu atención, y eso es muy peligroso. Es algo a lo que en mi opinión hay que poner coto. En distintos momentos de mi vida he pasado por ahí por distintas circunstancias. 

Actualmente tengo mi foco de atención activamente puesto en buscar formas de que el dinero esté en un segundo, tercer, cuarto plano en mi mente y poder centrarme en lo que de verdad importa para mi en estos momentos: en cuidar de mi familia, en crecer personal y profesionalmente, en dedicarme a los demás. 

¿Qué herramientas he adoptado para por un lado ocuparme responsablemente de mis finanzas personales, del presente y futuro de mi familia y por otro lado que estas cuestiones a su vez pierdan prioridad en mi cabeza? Hoy quería compartirlo por escrito, por si sirviera para reflexionar a alguien y para mi yo futuro. 

Os cuento mis tácticas. Principalmente me he centrado en dos herramientas: 1) objetivo concreto y 2) automatización. 

Objetivo concreto

“Cuando no sabes hacia dónde navegas, ningún viento es favorable” – Séneca


Definir un objetivo económico claro, tangible y medible es lo que me ayuda a medir mi progreso, ver que estoy haciendo mi parte para llegar a donde quiero y hace que las acciones de cada mes estén claras, sin necesidad de pensar y repensar una y otra vez en lo mismo. Decidir qué quieres conseguir y en cuánto tiempo te obliga a tomar decisiones, a ser realista, y dejarlo por escrito ya es el broche final. Con un objetivo concreto definido, te quitas una enorme carga de encima. 

El objetivo puede ser algo tan simple como “ahorrar un fondo de emergencias de 1000€ en 10 meses”, “Acabar con los 24000€ de deuda en los próximos 4 años”, o algo ambicioso y más largoplacista como “1M€ en 25 años”. El objetivo cada uno sabrá cuál y por qué, pero la clave es poner cifra y fecha, para estudiar el cómo de forma real. 

En mi caso, hace ya casi un año, cuando me quedé casi a cero tras la compra de mi casa, definí un objetivo de inversión a largo plazo y otro de ahorro para Diciembre de 2024. Mi objetivo concreto hace que pueda saber cuánto debo ahorrar o invertir cada mes para llegar a él, y evita darle demasiadas vueltas a muchas variables que ya están fijadas. 

Automatización

Una vez que tienes un objetivo claro definido, ya sabrás cuánto debes ahorrar o invertir cada mes. El siguiente paso que decidí dar fue automatizar todo para que no me ocupara espacio mental. Automatizar el ahorro, la inversión, los gastos, las donaciones: apartarlo de mi cabeza, para que mi cabeza se dedique a cosas más relevantes. Y así es como llevo operando meses ya. Como ya expliqué en mi post “Automatizando mis finanzas personales”, cada mes tengo configuradas órdenes de compra, transferencias y aportaciones que se lanzan solas desde mis cuentas y de esta forma no tengo que estar tomando decisiones de reparto, inversiones y demás. Tranquilidad absoluta. 

¿Pero qué pasa cuando llega el caos?

¡Siempre llegan las sorpresas! Sin ir más lejos, hace poco me vi empujado por el coronavirus a cambiar de trabajo cuando peligraba mi sueldo y por lo tanto el futuro de mi familia. Es en esos escenarios, si ves que peligran tus ingresos o que hay que reajustar por alguna razón, cuando tan sólo hay pausar las órdenes y reflexionar. Estudiar si se reajusta el plan y continuar. 


El impacto

Gracias a tener definido todo esto he podido seguir centrado en mi nuevo trabajo mientras las bolsas mundiales caían a lo bruto o he podido seguir jugando con mis hijos tras recibir notificación de impuestos bestias a pagar, o he podido tomar algunas decisiones con cierto riesgo financiero al tener un fondo de emergencias que me cubre. 


Aún considero que estoy en fase de formación y me queda muchíiiiiiiisimo por aprender y evolucionar pero quería compartir algo que puede ser de ayuda a los que han experimentado una situación similar y quisieran explorar formas de tener más paz financiera. 


Espero que te sirva. 

Un abrazo, 
Inversor Millennial

PD: si quieres seguir mi camino financiero y no perderte más reflexiones como esta, suscríbete aquí al blog.

1 pensamiento sobre “Lo que de verdad importa”

  1. Muy buena reflexión, simple pero profunda. Muchas veces perdemos el objetivo o no lo hemos definido claramente, por eso cuando nos preguntan: para qué inviertes, la respuesta rápida es la IF. Pero es tan abstracto como idealista. Así que estoy muy de acuerdo contigo y voy a marcarme un objetivo acorde con mi estilo de vida para así encauzar mejor mis estrategias de ahorro e inversión y no al revés.

    Saludos!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *