Automatizando mis finanzas personales

Por Inversor Millennial

¡Hola a todos! 

Llevo ya unos meses experimentando con algo que quería compartir con vosotros para obtener vuestro punto de vista y por si a alguien le sirve como inspiración. 

Reflexionando sobre la dificultad de llevar unas finanzas personales sanas llegué a la conclusión de que nosotros mismos y nuestra psicología somos nuestro mayor enemigo. 

Nuestra falta de constancia, de compromiso con nuestros propios objetivos, nuestros miedos o nuestra codicia nos llevan a salirnos de nuestra estrategia y eso se traduce en errores y en estrés

Después de estudiar y estar ejecutando durante meses mi plan en el que ya he definido qué porcentaje de mi sueldo quiero ahorrar cada mes, cuánto quiero guardar para imprevistos, cuánto invertir a largo plazo, cuánto a corto y cuánto para la jubilación ¿por qué no dar un paso atrás, aparcar mi intervención cada mes, crear un sistema automático que haga las operaciones necesarias y dejar que las máquinas hagan su trabajo?

Manolo, el robot inversor indexado

De esta forma me protejo de mis emociones, de estar pendiente de si la bolsa sube o baja, de si ahorro más o menos, de si hago esta aportación o la otra, y me puedo centrar en cosas mucho más importantes en mi vida: mi familia, mis amigos, mis hobbies y mis proyectos de emprendimiento. ¿Tiene sentido?

Detalles 

Estos meses he ido automatizando paso a paso cada una de las operaciones que suelo hacer, y a día de hoy, esto es lo que tengo montado a nivel de transferencias y operaciones automáticas.

Al día siguiente de recibir el sueldo en mi banco donde tengo la nómina, dejo en mi cuenta el 55% del sueldo para los gastos del mes: hipoteca, facturas, y otros habituales. 

El 45% restante lo reparto con transferencias automáticas de la siguiente manera:

  • 60% – Aportación a fondos indexados a largo plazo en Indexa
  • 21% – Aportación al plan de pensiones de Indexa
  • 9% – Aportación a plataformas de crowdlending. Reparto a partes iguales entre las siguientes plataformas:
  • 9% – A cuenta de ahorro para gastos futuros (vacaciones, coche, etc)
Automatizando mis finanzas personales
Un esquemita de cómo se reparte mi dinero cada mes automáticamente

Cuando el dinero llega a cada plataforma destino, todo se invierte automáticamente sin mi intervención. En Indexa se invierten en una cartera indexada global, 80% renta variable, 20% renta fija. El plan de pensiones invierte en ETFs indexados globales, 100% renta variable. 

Las plataformas de crowdlending tienen configuradas carteras automáticas que seleccionan solas inversiones diversificadas entre distintos originadores y siempre con garantía de recompra. 

¡Acción!

De esta manera, en la primera semana del mes disparo hacia las distintas partes de mi cartera, siguiendo mi estrategia, y siempre sin mirar qué está pasando en el mundo. Al ir a largo plazo, no DEBO mirar si ese día las bolsas mundiales están en máximos o se avecina una crisis: si mantengo el rumbo durante los próximos, digamos, 15 años, el estado de las bolsas cada día 5 del mes es irrelevante. Y esto me da tranquilidad, la verdad. 

Estos meses he ido tan sólo ajustando los porcentajes y las fechas de lanzamiento de las transferencias, pero en general, el número de horas dedicado a esto se ha reducido muchísimo y eso es ideal para mi.

¡Pero, Millennial! ¡¿Y si cambias de opinión o estrategia?!

Es una certeza que no sabemos lo que no sabemos. Si miro a cómo lo hacía hace cinco años, veo muchos errores: seguro que dentro de cinco años será lo mismo. Si sigo estudiando y formándome como pretendo, descubriré más y mejores formas de gestionar mis finanzas, y haré los ajustes necesarios. Esta automatización, estas inversiones y estas decisiones no me obligan a nada, porque siempre puedo ir ajustando el rumbo. De momento estoy bastante contento con cómo va funcionando.

¡Contadme vosotros! ¿Hacéis algo parecido? ¿Veis algún problema que yo no he identificado? Me encantará leer vuestros comentarios. 

No olvidéis suscribirse al blog aquí para ver cómo evoluciona la historia 🙂

Un abrazo, 
Inversor Millennial